Presuposicion 02

La Programación Neurolingüística (PNL), desarrollada por Richard Bandler co-creador de la PNL, propone explorar cómo las personas organizan su experiencia y cómo esa organización se relaciona con el lenguaje, la comunicación y la conducta. El enfoque de Richard Bandler ocupa un lugar central el estudio de la estructura de la experiencia subjetiva: cómo se construye una experiencia y qué patrones pueden reconocerse en ella.

Desde esta perspectiva, la PNL se presenta como una forma de observar y modelar procesos, apoyada en actitudes, habilidades y modelos que permiten desarrollar distintas propuestas de cambio. 

Para acercar esta idea a la vida cotidiana, puede considerarse una situación en la que alguien anticipa una conversación difícil. Además del encuentro que todavía no ha ocurrido, cabe explorar qué imagina que sucederá, qué palabras se dice y qué significado atribuye a la respuesta que imagina recibir. Este ejemplo permite formular preguntas más concretas: ¿qué se está dando por supuesto?, ¿qué información está disponible y cuál falta?, ¿qué otras posibilidades podrían contemplarse? Así, la exploración deja de centrarse únicamente en una conclusión general, como «no seré capaz», y se dirige hacia los elementos que conviene examinar.

En este contexto, las presuposiciones de la PNL constituyen un conjunto de supuestos que orientan la observación, la comunicación y la práctica del modelo. Su función es ofrecer puntos de partida para explorar la experiencia humana y ampliar las posibilidades de respuesta.

Conviene precisar que el término presuposición también tiene un significado lingüístico: designa una información que un enunciado da por sentada, aunque no la afirme directamente. Por ejemplo, la expresión «Ana ha dejado de llegar tarde» presupone que Ana llegaba tarde anteriormente. Reconocer lo que una frase presenta como algo ya aceptado ayuda a examinar sus supuestos. En cambio, cuando se habla de las presuposiciones de la PNL, se hace referencia a los principios desde los que se propone trabajar con la experiencia y la comunicación.

El propósito de estas propuestas es comprender mejor las respuestas humanas y explorar posibilidades de cambio. Comprender una conducta requiere atender al contexto en el que aparece, a sus consecuencias y a los recursos disponibles. Esa comprensión debe conservar la responsabilidad por las propias acciones y el respeto a los límites de los demás. Asimismo, explorar alternativas implica reconocer tanto las posibilidades personales como las condiciones externas que pueden facilitar o dificultar un cambio.

A continuación, se presentan algunas de las presuposiciones más conocidas de la PNL, su significado y sus posibles aplicaciones a la comunicación y al desarrollo personal.

Presuposiciones de PNL

En este contexto, las presuposiciones de la PNL constituyen un conjunto de supuestos que orientan la observación, la comunicación y la práctica del modelo. Se utilizan como principios de trabajo, no como verdades universales. Su función es ofrecer puntos de partida para explorar la experiencia humana y ampliar las posibilidades de respuesta.

1. El mapa no es el territorio

Uno de los principios más conocidos de la PNL es «el mapa no es el territorio». Esta presuposición invita a distinguir entre la realidad y la representación que cada persona construye de ella. El «mapa» reúne nuestras percepciones, recuerdos, creencias y expectativas; orienta nuestra manera de comprender lo que sucede y responder a ello, pero no recoge todos los aspectos de una experiencia.

Aplicado a la comunicación, este principio invita a precisar lo que expresamos y revisar las conclusiones que damos por sentadas. Ante una afirmación como «nadie tiene en cuenta mi opinión», puede resultar útil preguntar: «¿A quiénes te refieres?», «¿En qué situaciones ocurre?» o «¿Ha habido alguna ocasión en la que sí se haya tenido en cuenta?». Estas preguntas ayudan a concretar la experiencia, reconocer posibles excepciones y comprobar hasta qué punto una conclusión describe lo sucedido.

El mismo principio puede aplicarse a nuestras anticipaciones. Ante una conversación pendiente, pensar «seguro que terminará mal» puede llevarnos a evitarla antes de conocer la disposición de la otra persona. Revisar ese mapa supone preguntarnos: ¿qué sé realmente?, ¿qué estoy dando por hecho?, ¿qué información me falta? Distinguir los hechos de nuestras anticipaciones permite considerar otras posibilidades y preparar una respuesta más ajustada a la situación.

2. Cada persona responde desde su propio modelo del mundo

La Programación Neurolingüística (PNL) propone reconocer que las personas pueden vivir una misma situación de maneras diferentes. Comprender su perspectiva requiere explorar qué significado tiene para ellas, sin asumir que coincide con el nuestro. 

En una relación profesional, una propuesta de trabajar con mayor autonomía puede expresar confianza para quien la plantea y generar incertidumbre en quien la recibe. Preguntar «¿qué necesitas para sentirte preparado?» ayuda a conocer esa diferencia. Respetar otro modelo del mundo permite dialogar sin renunciar al propio criterio ni a los límites personales.

3. El significado de la comunicación está en la respuesta que se obtiene

Esta formulación dirige la atención hacia el efecto del mensaje. La respuesta del interlocutor ofrece información para revisar cómo nos expresamos y comprobar si hemos logrado transmitir lo que pretendíamos, respetando que comprender un mensaje no implica estar de acuerdo con él.

Si una explicación genera confusión, podemos concretar una idea, aportar un ejemplo o preguntar qué parte necesita aclaración. Comunicar implica expresar, escuchar y comprobar la comprensión. La respuesta recibida es una referencia para ajustar el intercambio; no concede control sobre la otra persona ni atribuye toda la responsabilidad del diálogo a quien habla.

4. Detrás de toda conducta existe una intención positiva

Esta presuposición invita a explorar qué finalidad puede estar intentando cumplir una conducta para quien la realiza. La palabra «positiva» se refiere al beneficio buscado desde su perspectiva, no a la valoración del comportamiento ni de sus consecuencias. 

Por ejemplo, posponer una conversación podría servir para evitar un conflicto inmediato. Conviene comprobar esa posibilidad mediante preguntas, sin darla por cierta. Identificar la finalidad permite buscar otra manera de atenderla: preparar lo que se quiere expresar, elegir un momento adecuado o establecer límites. Comprender una conducta no elimina la responsabilidad por sus efectos.

5. Las personas eligen entre las opciones que perciben disponibles

Esta presuposición sostiene que las personas realizan la mejor elección disponible para ellas en ese momento. Su utilidad práctica consiste en explorar las alternativas que reconocen y aquellas que todavía no han considerado. 

Ante un desacuerdo, alguien puede pensar que solo cabe ceder o enfrentarse. Explorar la situación permite incorporar otras respuestas: negociar una condición, pedir tiempo, expresar una necesidad o finalizar la conversación. Ampliar las opciones no convierte todas las decisiones en adecuadas, pero ofrece más posibilidades para elegir con responsabilidad.

6. No hay fracaso, solo retroalimentación

Esta presuposición propone utilizar los resultados como información para aprender y modificar la estrategia. 

Aplicada con rigor, requiere reconocer los errores y sus consecuencias. Si una iniciativa no alcanza el objetivo previsto, podemos examinar qué dependía de nuestra actuación, qué condiciones influyeron y qué conviene modificar. Pasar de «no sirvo para esto» a «necesito revisar cómo lo he abordado» permite formular un aprendizaje concreto sin convertir un resultado en una definición de nuestra identidad.

7. Si lo que haces no funciona, prueba algo diferente

La flexibilidad ocupa un lugar central en la PNL: cuando una estrategia no produce el resultado esperado, se propone explorar otras formas de actuar.

Para aplicar este principio, primero es necesario precisar qué se pretende conseguir y cómo se está valorando el avance. Después puede introducirse un cambio concreto y observar su efecto. Por ejemplo, ante dificultades para estudiar, cabe revisar el horario, dividir el contenido o practicar con preguntas.

Cambiar de estrategia exige observación y criterio; también puede implicar ajustar el objetivo o reconocer que hacen falta otros recursos.

Las presuposiciones de la PNL ofrecen un punto de partida para reflexionar sobre cómo organizamos nuestra experiencia, nos comunicamos y respondemos a lo que sucede. Estos principios nos invitan a reconocer que toda perspectiva es parcial, revisar los significados atribuidos a lo vivido y explorar cómo el lenguaje y las respuestas habituales pueden ampliar o limitar las posibilidades de actuación. Desde este enfoque, comprender la propia experiencia supone mantener una disposición abierta a cuestionar lo conocido y a incorporar nuevos aprendizajes.

Integrar estas ideas en la vida cotidiana supone traducir la reflexión en acciones concretas: contrastar una conclusión, escuchar para comprender, comprobar el efecto de un mensaje o modificar una respuesta cuando no facilita el resultado deseado. Este proceso exige curiosidad, flexibilidad y responsabilidad, además de una observación atenta de los resultados de nuestras acciones. Así, el aprendizaje consiste en ampliar las posibilidades de elección y desarrollar formas de actuar más conscientes, respetuosas y adecuadas a cada circunstancia.

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Mari Cruz Curr
Mari Cruz Serrano
Fundadora Directora de Mari Cruz Serrano Innov-arte Institute®.
Fundadora Directora de Mari Cruz Serrano Hipnosis Regresiva VAVP®.
Investigadora del Proyecto Evolución de la Vida del Alma®.
Directora y creadora del Programa Formativo Máster en Hipnosis Regresiva: La Vida del Alma en Vidas Pasadas®.
Directora y creadora del Programa Formativo Máster Profesional en Coaching Transpersonal y Holístico®.
Directora y creadora del Método Terapéutico de Transformación Elevando Espacios de Consciencia®.
Psicoterapeuta e Hipnoterapeuta.
Terapia de Regresión de Vidas Pasadas, por el Dr. Brian Weiss EE. UU.
Hipnoterapeuta LBL Life Between Lives® Regression Hypnotherapist, por el Instituto del Dr. Michael Newton EE. UU.
Master Certified Coach (MCC).
Trainer Internacional NLP™ (Neuro-Linguistic Programming). 

Elevando Espacios de Consciencia®

 

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